El alcalde de La Paz, Iván Arias, confirmó este jueves que las represas que abastecen a la ciudad se encuentran, en promedio, al 84% de su capacidad total. Tras las lluvias registradas el pasado martes, que alcanzaron los 80 litros por metro cuadrado, algunos embalses estratégicos han superado sus límites previstos, asegurando el suministro del líquido elemento para la población paceña durante el resto del año.
Durante una entrevista en Radio Fides, Arias detalló el estado de los principales reservorios. La represa de Chacaltaya ya ha comenzado a rebalsar, mientras que otras como Pampalarama rozan el pleno con un 91%. En contraste, el embalse de Tuni, uno de los más grandes, se mantiene en un 70%, lo que permite todavía un margen de recepción ante futuras precipitaciones.
“Tenemos agua garantizada”, sentenció la autoridad, brindando un balance positivo frente a las preocupaciones estacionales de escasez.
Respecto a la tormenta del martes, el Alcalde precisó que, aunque fue intensa en sectores como Villa Fátima y el macrodistrito Periférica, se calificó como “moderada” en comparación con los eventos extremos que pueden llegar a los 300 litros por metro cuadrado. No obstante, el granizo y la saturación de suelos provocaron la caída de muros y la activación de alarmas de emergencia. “El agua penetra dependiendo de la zona y genera problemas estructurales, pero la situación general está bajo control”, añadió Arias.
Este reporte de estabilidad hídrica surge en un momento donde la gestión municipal se enfoca en la prevención de riesgos geológicos. La Paz, que ha sufrido crisis de agua en años anteriores (como la de 2016), monitorea con especial atención los niveles de los embalses ante el cambio climático.
El personal de la Secretaría Municipal de Resiliencia y Gestión de Vulnerabilidades continuará con los trabajos de limpieza de sumideros y monitoreo de cuencas para evitar que los rebalses de las represas afecten a los asentamientos río abajo, especialmente en la zona sur y los valles aledaños.





