A pocos días de que los bolivianos acudan a las urnas para elegir a sus autoridades departamentales y municipales, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) despejó una de las dudas más recurrentes de la jornada. En Sala Plena, el ente electoral determinó que no existirá ninguna restricción para el ingreso de celulares o dispositivos móviles a los recintos de votación este domingo 22 de marzo.
La decisión marca un contraste con las directrices de las generales de 2025, priorizando en esta ocasión el ejercicio de los derechos ciudadanos por sobre las medidas de control preventivo.
El vocal del TSE, Ramiro Canedo, confirmó la noticia este martes, explicando que la Constitución Política del Estado ampara la igualdad de derechos y que el uso de tecnología no puede ser coartado arbitrariamente.
En procesos anteriores, el TSE había intentado prohibir los celulares bajo la sospecha de que agrupaciones políticas exigían a sus seguidores “pruebas fotográficas” de su voto; sin embargo, Canedo señaló que dicha medida resultó ineficaz y difícil de aplicar en la práctica.
Mientras el material electoral ya se distribuye en los nueve departamentos, los candidatos apuran sus cierres de campaña antes de que entre en vigencia el silencio electoral este jueves. Este periodo de reflexión obligatoria prohibirá cualquier acto de proselitismo o difusión de encuestas, dejando el escenario listo para una jornada que definirá el poder local en municipios clave como Santa Cruz, donde el alcalde Jhonny Fernández acaba de retomar sus funciones bajo detención domiciliaria.
Estas elecciones subnacionales se desarrollan en un contexto de alta polarización. Por lo que el TSE busca que la jornada del domingo sea lo más fluida posible, instando a los jurados electorales a completar sus capacitaciones para evitar demoras en la apertura de mesas, especialmente en zonas rurales donde el despliegue logístico es más complejo.
Con la habilitación de los celulares, el TSE confía en que la transparencia ciudadana ayude a fiscalizar el proceso, aunque recordó que la publicación del voto individual sigue siendo un acto que vulnera el principio del voto secreto si se realiza con fines de propaganda.
A partir de la medianoche del jueves, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas asumirán el control de la seguridad pública para garantizar que el “auto de buen gobierno” se cumpla estrictamente hasta el cierre de las mesas el domingo por la tarde.





