Agentes de las fuerzas de seguridad del Estado, en estrecha coordinación con la Policía Federal de Brasil, capturaron al peligroso delincuente Gerson Palermo. El sujeto, identificado como uno de los principales jefes operativos del temido cártel brasileño Primer Comando de la Capital (PCC), fue interceptado en la región de Santa Cruz de la Sierra tras haber permanecido prófugo de la justicia internacional durante los últimos seis años.
«Pigmeu», considerado un objetivo de alta prioridad estratégica por los gobiernos de la región, arrastra una sentencia condenatoria ejecutoriada de 126 años de prisión por la comisión de delitos conexos al narcotráfico a gran escala.
El arresto del criminal de alta peligrosidad se ejecutó en el eje metropolitano cruceño, un área geográfica limítrofe que las bandas delictivas brasileñas emplean con frecuencia como santuario logístico y zona de tránsito para el acopio de estupefacientes.
Palermo figuraba con código rojo en los registros de los delincuentes más buscados del vecino país desde que lograra eludir el control penal en Brasil. En esa oportunidad, el capo rompió la tobillera electrónica de monitoreo magnético con la cual cumplía un beneficio de prisión domiciliaria otorgado en la ciudad de Campo Grande, capital del estado fronterizo de Mato Grosso do Sul, vinculada geográficamente con las rutas de contrabando de Bolivia y Paraguay.
La trayectoria delictiva de Palermo incluye un grueso expediente con cargos validados por secuestro extorsivo, tráfico internacional de sustancias controladas, blanqueo de capitales y asociación delictiva armada. Con el operativo ejecutado este martes, «Pigmeu» se constituye en el segundo mando jerárquico del PCC atrapado en territorio nacional en menos de dos semanas, sucediendo a la captura registrada el pasado sábado 16 de mayo de otro miembro clave de la organización que controlaba el desvío de armamento y fusiles de asalto hacia las favelas de Río de Janeiro y São Paulo.
El PCC es sindicado por agencias internacionales como la red criminal más poderosa de Sudamérica, manteniendo nexos comerciales estables con la mafia italiana ‘Ndrangheta para inundar de cocaína los puertos de Europa Occidental.





