La bancada parlamentaria de la Alianza Unidad anunció su distanciamiento político de la gestión de Rodrigo Paz Pereira. La postura de ruptura institucional se dio a conocer inmediatamente después de la renuncia irrevocable de Cinthya Yáñez al cargo de ministra de Culturas y Turismo.
Aquella dimisión terminó por fracturar las tensiones internas que arrastraba el Ejecutivo con la fuerza aliada liderada por el empresario Samuel Doria Medina. La diputada Andrea Ballivián (Unidad) argumentó que la decisión responde a que el primer mandatario «no sabe escuchar» ni a sus socios de coalición ni a las demandas de la población, desmarcando a su partido del costo político de las recientes medidas económicas de la administración central.
Ballivián sostuvo que la determinación busca salvaguardar la identidad de su partido frente al descontento social acumulado por los desfases en el abastecimiento logístico de hidrocarburos y la volatilidad cambiaria.
«Lo que no queremos es que después la población diga que Alianza Unidad estuvo en todos los errores que ha estado cometiendo el Presidente», declaró la legisladora, aclarando que la labor parlamentaria de su bancada continuará de forma independiente.
La salida de Yáñez del gabinete ministerial generó un efecto dominó que amenaza la configuración del entorno más cercano del jefe de Estado. Al ser consultada sobre el futuro político del actual ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, la diputada Ballivián admitió que «es muy posible» su dimisión o relevo en las próximas horas, tomando en cuenta la estrecha e histórica cercanía doctrinal que mantiene el titular de esa cartera de Estado con Samuel Doria Medina.





