Ante la ola de críticas y el anuncio de una petición de informe escrita por parte de la Cámara de Diputados, el alcalde de La Paz, César Dockweiler, aclaró que el Gobierno Municipal no instruyó al personal de salud salir a realizar tareas de barrido de residuos sólidos durante el fin de semana.
La autoridad edil precisó que las brigadas médicas fueron convocadas de forma voluntaria en el marco de la “Operación Escoba” para llevar adelante trabajos preventivos de vacunación para los obreros de recojo y para evaluar posibles cuadros estomacales o respiratorios en la población infantil por la acumulación de basura.
Las declaraciones de la autoridad municipal se producen tras los cuestionamientos públicos de la diputada Cecilia Vargas, quien anunció la fiscalización formal al Ejecutivo edil para conocer los justificativos técnicos y legales por los cuales se habría pedido a profesionales de la salud cumplir labores de aseo urbano.
En respuesta, Dockweiler ofreció disculpas públicas por cualquier malentendido o incomodidad generada en el sector médico, asegurando que la planificación del operativo contemplaba un rol estrictamente sanitario y no de limpieza física en las arterias paceñas.
«Al personal de salud sí lo hemos invitado para tareas específicas. Tenían que vacunar a quienes iban a recoger la basura y evaluar la situación de la población. Creo que eso sí lo pueden hacer y nos gustaría que todos se sumaran», enfatizó el burgomaestre.
Por último, reiteró su predisposición para acudir ante las instancias legislativas correspondientes y transparentar tanto la logística implementada durante el fin de semana como las acciones desarrolladas tras la declaratoria de emergencia sanitaria por el conflicto del recojo de residuos.





