La Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) descartó de manera oficial que las ciudades de La Paz y El Alto se encuentren bajo un escenario de emergencia hídrica, garantizando el normal abastecimiento del líquido elemento hasta la llegada de la próxima temporada de lluvias.
El interventor de EPSAS, Edgar Landívar, afirmó este martes que el sistema opera actualmente en «semáforo verde», contradiciendo abiertamente la alerta roja declarada de forma previa por el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz ante el riesgo inminente de sequía. Landívar detalló que los indicadores técnicos respaldan el pedido de tranquilidad a la población y que los embalses cuentan con los volúmenes necesarios para cubrir la demanda de ambas urbes.
según el reporte técnico de EPSAS, las represas de Hampaturi, Hampaturi Alto y Ajuankhota almacenan de manera conjunta 8,7 millones de metros cúbicos de agua, una cifra equivalente al 65% de su capacidad total de embalse.
El interventor precisó que, si bien las proyecciones estadísticas apuntan a que los sistemas de almacenamiento podrían ingresar a una fase de alerta hacia finales de año debido al estiaje natural, los niveles de reserva física descartan por completo un desabastecimiento o racionamiento del servicio.
Asimismo, la empresa prevé reforzar la red de distribución alteña mediante la habilitación de 12 pozos subterráneos de contingencia, capaces de inyectar entre 200 y 300 litros por segundo, lo que representa cerca del 30% de la demanda de ese municipio. A esta infraestructura se sumará la puesta en operaciones del proyecto multipropósito de Achachicala, programado para la primera quincena de septiembre, el cual cuenta con un potencial de 34 millones de metros cúbicos y aportará una oferta inicial de 500 litros por segundo.





