La Justicia otorgó este lunes la medida sustitutiva de detención domiciliaria al exgeneral de Ejército Juan José Zúñiga, principal implicado en la «asonada militar» del 26 de junio de 2024. Tras permanecer recluido preventivamente durante dos años en el recinto penitenciario de máxima seguridad de El Abra, en Cochabamba, la exjefe militar se vio beneficiado con la cesación de su detención en una audiencia celebrada de forma paralela al inicio de su juicio oral.
Su abogado defensor, Eduardo León, confirmó que Zúñiga podrá defenderse en libertad condicional una vez que se solventen los arraigos fiduciarios y los registros biométricos dispuestos por la autoridad jurisdiccional.
El dictamen judicial se produjo pocas horas después de que Zúñiga fuera trasladado bajo un fuerte resguardo policial desde Cochabamba hasta la sede de Gobierno para prestar su declaración testifical en la audiencia de apertura del juicio.
La defensa fundamentó con éxito que el tiempo de reclusión preventiva dictado inicialmente había excedido los plazos legales razonables sin que existiese una sentencia ejecutoriada en su contra. De acuerdo con León, el exgeneral deberá cumplir con el pago de una fianza económica, presentarse periódicamente a firmar el libro de asistencia en el Ministerio Público y someterse a vigilancia domiciliaria permanente.
«Hemos logrado desvirtuar los riesgos procesales; Zúñiga podrá tener libertad con medidas sustitutivas y prevemos cumplir con todos los trámites administrativos en un plazo máximo de 72 horas para que deje el encierro físico», aseveró el jurista. Mientras se completan los depósitos judiciales de la fianza y se validan los domicilios de arraigo, el excomandante del Ejército permanecerá custodiado provisionalmente en el penal de San Pedro, en el centro paceño.





