Como parte de un plan integral de racionalización del gasto público y optimización de recursos, el ministro de Economía, Christian Morales, anunció este jueves que el Gobierno nacional iniciará en el corto plazo el cierre de ocho a diez empresas públicas deficitarias.
La autoridad explicó que estas firmas estatales, creadas durante anteriores gestiones con afines políticos, iniciaron evaluaciones individuales para liquidar sus activos, pasivos y deudas contractuales sin comprometer legalmente al Tesoro General de la Nación.
Morales precisó que el proceso de cierre no será uniforme debido a las particularidades financieras y legales de cada firma, algunas de las cuales sostienen créditos con el Banco Central de Bolivia que requirieron la garantía del TGN.
“Tenemos que ver la mejor forma de solucionar estos aspectos, porque son recursos de todos los bolivianos; mientras algunas empresas cerrarán con rapidez, otras con potencial sostenible podrían ser salvadas”, argumentó la autoridad, luego de mencional que el Gobierno ya logró reducir en un 30% la burocracia del nivel central del Estado.
Esta contracción en la estructura administrativa generó un ahorro aproximado de 2.000 millones de bolivianos, montos que fueron redirigidos prioritariamente a la cobertura de artículos sanitarios y educativos. En el plano hidrocarburífero, Morales reiteró que la subvención a los combustibles representa un costo insostenible de casi 200 millones de dólares mensuales para las arcas públicas, por lo que el Órgano Ejecutivo evalúa reorientar de forma definitiva esos fondos hacia la construcción de carreteras e infraestructura social.





