El Gobierno nacional expresó este miércoles su total respaldo al comandante general de la Policía Boliviana, general Mirko Sokol, ante las denuncias penales presentadas en su contra por el vicepresidente del Estado, Edmand Lara.
En conferencia de prensa, el vocero oficial de la Presidencia, José Luis Gálvez, afirmó que la gestión del mandatario Rodrigo Paz respalda la labor del jefe policial y exigió a las autoridades competentes enfocar las investigaciones en identificar a los «malos policías» que pretenden perpetuar esquemas de corrupción institucional. Las declaraciones se producen un día después de que Sokol admitiera la autenticidad de una grabación en la que hace referencia a una supuesta bolsa de dos millones de dólares impulsada por un grupo de oficiales para promover su destitución.
Gálvez abordó la controversia abierta por la comparecencia de Lara ante la Fiscalía de La Paz, remarcando que el audio filtrado refleja en realidad una «lucha franca contra la corrupción» sostenida por el Comandante General en espacios de trabajo interno de la universidad policial.
“Expresamos nuestro total respaldo para con el general Sokol (…). Nuestra impresión es que mucha gente que estaba acostumbrada a vivir en un paraíso del narcotráfico y la corrupción se siente agredida”, aseveró el portavoz presidencial, desestimando que las afirmaciones del jefe policial constituyan una falta o la comisión de un delito.
Para respaldar la idoneidad de la actual conducción policial, el Vocero argumentó que las presiones internas y externas contra el alto mando responden a los golpes asestados al crimen organizado transnacional. En esa línea, recordó la captura en marzo pasado de capos internacionales como el uruguayo Sebastián Marset, el brasileño Gerson Palermo del Primer Comando de la Capital (PCC) y Kléber Nóbrega Pereira, alias «Kekeu», del Comando Vermelho, asegurando que estas organizaciones operaban con impunidad bajo la protección de malos funcionarios de anteriores gestiones.





