El Gobierno ha respondido con firmeza a la decisión de la Confederación de Panificadores de subir el precio del pan de batalla de Bs 0,50 a Bs 0,80. El viceministro de Comercio y Logística Interna, Gustavo Serrano, aseguró que el Ejecutivo no permitirá el incremento y ordenó mantener el precio y el peso del alimento esencial.
“No se mueven el precio ni el peso del pan de batalla. El pan [seguirá costando] hasta Bs 0,50 y el peso, desde 60 gramos”, declaró Serrano en una conferencia de prensa conjunta con las alcaldías de La Paz y El Alto.
Asimismo, Serrano desvinculó el conflicto del apoyo estatal, asegurando que “el apoyo del gobierno nacional (subvención) hacia los panaderos y hacia la población nunca estuvo en duda”. Sin embargo,lanzó una dura acusación, vinculando el aumento de precios a la corrupción.
“Lo que sí siempre se dejó en claro es que no se va a permitir la continuidad de algunas mafias y de algunos clanes que se tejieron utilizando este apoyo del gobierno hacia los panaderos y hacia las familias”, afirmó Serrano.
Asimismo, confirmó que se ha convocado a diálogo a “los verdaderos panificadores” para las 18.00 de hoy en el Ministerio de Desarrollo Productivo, excluyendo implícitamente a los dirigentes denunciados por corrupción, como Rubén Ríos.
El Alto y La Paz
Las alcaldías de La Paz y El Alto han respaldado la postura del Gobierno. Beatriz Zegarrundo, vocera de la Alcaldía de El Alto, instó a los panificadores a no seguir a los “malos dirigentes” y anunció que la Intendencia “reforzará” los controles para verificar tanto el precio como el peso del pan.
Por su parte, el alcalde de La Paz, Iván Arias, también se unió al rechazo al alza de precios y solicitó al Gobierno negociar con los «verdaderos panificadores» y evitar que los dirigentes investigados por corrupción huyan del país.





