El viceministro de Transparencia, Yamil García, reveló este viernes que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) destinó más de Bs 470 millones en los últimos cinco años a la creación de «búnkeres digitales» que resultaron inoperantes para rastrear el combustible.
Durante una conferencia de prensa, la autoridad, quien integra la comisión de intervención a la estatal, denunció que, pese al millonario gasto informático, la empresa no desarrolló un software que garantice la trazabilidad de la gasolina y el diésel para evitar el contrabando.
García detalló la inspección realizada al «Búnker Digital» principal de YPFB, emplazado en la avenida 16 de Julio de la ciudad de La Paz.
La autoridad cuestionó duramente a los ejecutivos de la administración del MAS por haber dispuesto casi 500 millones de bolivianos en infraestructura tecnológica sin dotar al Estado de herramientas capaces de controlar el volumen de ingreso, despacho, sobrefacturación o la entrega irregular a intermediarios.
Para frenar la manipulación del sistema, el Viceministerio inició operativos junto a la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (AGETIC), con el fin de auditar accesos e identificar a usuarios antiguos que continuaban operando con credenciales vulnerables.
Adicionalmente, el viceministro anticipó que la investigación procesal y jurídica se extenderá a otras asignaciones presupuestarias calificadas como «gastos suntuosos», citando específicamente la edificación de la Casa Ejecutiva de YPFB, un inmueble con acabados e infraestructura de lujo que demandó sumas millonarias. Las autoridades prometieron ampliar las denuncias penales hacia la línea jerárquica y operativa que permitió institucionalizar el desvío ilícito de carburantes a expensas del erario público.





