En un esfuerzo conjunto por frenar la escalada de violencia en La Paz, las máximas autoridades de las diferentes manifestaciones religiosas constituidas en el país emitieron un vehemente manifiesto público a favor de la reconciliación nacional. El pronunciamiento, oficializado por el Diálogo Interreligioso Boliviano, exhorta de manera urgente a los actores políticos y sindicales en disputa a deponer las actitudes de confrontación y a privilegiar la escucha mutua y el bien común.
Para las comunidades espirituales, el país ha ingresado a un escenario crítico que solo podrá superarse abandonando las vías de hecho y retornando a la legalidad y la convivencia pacífica.
El documento representa un hito ecuménico al lograr el consenso y la firma de la Iglesia Católica, las Iglesias Evangélicas Unidas, la Comunidad Judía de Bolivia, la Comunidad Sikh, la Asociación de la Comunidad Islámica de Bolivia, la Comunidad Baha’i y la Iglesia Evangélica Luterana de Habla Alemana, entre otras expresiones de fe.
Los líderes religiosos sostienen de manera categórica que el diálogo sincero y la concertación no son una alternativa opcional, sino «el camino único legítimo» para superar las profundas diferencias socioeconómicas y políticas que mantienen cercada y desabastecida a la sede de Gobierno.
Haciendo eco de las doctrinas compartidas sobre el amor al prójimo, el perdón, la reconciliación y la tolerancia universal, el manifiesto apela a la conciencia de los gobernantes y de las bases movilizadas para evitar el derramamiento de sangre.
Asimismo, el bloque ecuménico extendió una invitación abierta a toda la ciudadanía, sin distinción de credo, a sumarse a jornadas de oración, plegarias y meditaciones colectivas en sus respectivos templos y hogares, con la firme esperanza de que Bolivia recobre la concordia, la unidad material y la tranquilidad familiar perdida en las últimas semanas.





