Ante un panorama político nebuloso, el presidente Rodrigo Paz aseguró que sus palabras fueron «malinterpretadas» durante el discurso presidencial por las fiestas patrias, cuando sugirió que no incluiría a las cúpulas partidarias en la construcción de un acuerdo nacional.
En el marco de los actos por el 150 aniversario de la Región Autónoma del Gran Chaco, en Tarija, el jefe de Estado afirmó que respeta tanto a las organizaciones políticas como a sus líderes, descartando cualquier intención de ofender al bloque opositor. No obstante, Paz ratificó que continuará buscando consensos directos con las bases legislativas regionales para garantizar la aprobación del paquete de reformas estructurales del Ejecutivo.
El primer mandatario argumentó que el verdadero sentido de la democracia representativa radica en atender las demandas territoriales por encima de las disciplinas partidarias rígidas.
«El parlamentario no representa solo a un partido político, también representa a regiones y tiene que votar en favor de las leyes que sean de beneficio a las regiones más allá de los posicionamientos políticos», enfatizó Paz, justificando así los acercamientos individuales que su gabinete realiza con diferentes legisladores.
De esa forma, el gobernante intentó suavizar las fricciones surgidas con las jefaturas de bancada en la Asamblea Legislativa, aclarando que el diálogo con la ciudadanía y con los representantes de las mayorías parlamentarias no implica un desconocimiento de la institucionalidad democrática.
“Yo no quise ofender a nadie diciendo que no voy a hablar con los líderes políticos, pero está claro que no puedo dejar de hablar con el pueblo (…). ¡Esa es la democracia! ¡Que nadie se enoje!”, concluyó.




