El presidente Rodrigo Paz llegó este jueves al municipio fronterizo de Guayaramerín, en el departamento del Beni, para realizar el lanzamiento oficial del plan estratégico “Frontera Segura”.
La iniciativa gubernamental busca estrechar la cooperación operativa con la República Federativa del Brasil y articular tareas conjuntas entre las alcaldías, la gobernación, la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas para neutralizar el crimen organizado. Durante el acto, el primer mandatario enfatizó que consolidar la seguridad territorial es un requisito indispensable para atraer flujo turístico y capitales privados, marco en el cual anunció una inversión de 204 millones de dólares para la electrificación del norte amazónico y 70 millones de dólares para el tramo carretero Extrema-Cobija.
El jefe de Estado fundamentó la urgencia de implementar el programa de control binacional señalando la necesidad de pacificar los puntos de tránsito aduanero para otorgar plenas garantías a los habitantes de la Amazonía.
“Tenemos que cambiar la seguridad, por eso el plan que se está generando el día de hoy (…) busca fortalecer la relación estrecha con el Brasil para que nuestras sociedades, nuestras comunidades y nuestras ciudades estén más seguras”, argumentó Paz en su alocución ante las organizaciones sociales y autoridades locales concentradas en la terminal portuaria.
En el plano económico, el gobernante detalló que el norte del país debe transformarse de manera gradual en un corredor comercial estratégico que conecte los mercados de Brasil y Perú. Para viabilizar este diseño logístico, Paz vinculó los beneficios geográficos de la región con el paquete de reformas normativas que envió recientemente a la Asamblea Legislativa, remarcando que las nuevas leyes de inversiones, hidrocarburos, minería y economía verde están redactadas con el propósito de generar una sólida seguridad jurídica que propicie la instalación de industrias y la creación de empleos dignos en las áreas fronterizas.





