El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, afirmó este miércoles, desde Estados Unidos, que la población boliviana «ha aceptado» la eliminación de la subvención al diésel y el consecuente incremento del precio debido a la «necesidad» imperiosa de resolver el desabastecimiento crónico de carburantes.
Durante su intervención en la Cuarta Conferencia celebrada por la CAF y el PNUD en Nueva York, el Jefe de Estado defendió el paso del diésel de Bs 9,80 a Bs 17,95 por litro (medida adoptada mediante el Decreto Supremo 5716), aseverando que el ajuste permitió erradicar de forma inmediata las colas en las estaciones de servicio y frenar el desvío hacia el contrabando.
«Hoy la población ha aceptado ese cambio, no porque esté feliz con el presidente, porque hay que ser honestos, sino porque es necesario», declaró el Mandatario.
En su alocución ante organismos multilaterales y líderes internacionales, Paz enfatizó que el concepto de necesidad primaria ha reconfigurado la gobernanza en el país. Asimismo, justificó que el 45% de la demanda previa en los surtidores respondía a mecanismos de especulación e ilícitos, lo que hacía insostenible la sangría de $us 2.600 millones anuales en arcas públicas.
Paralelamente, el Primer Mandatario abordó la estructura productiva del país y planteó una profunda reflexión sobre la informalidad laboral, señalando que representa el 85% de la actividad nacional. Paz sostuvo que este amplio sector opera al margen de los canales estatales sin requerir del aparato público para sus dinámicas diarias.




