El presidente del Estado, Rodrigo Paz, expresó la profunda solidaridad del pueblo boliviano con el Gobierno y la ciudadanía de España tras la trágica colisión de dos trenes de alta velocidad en Urda (Toledo), que ha provocado al menos 68 fallecidos y más de 100 heridos.
De forma inmediata, el Jefe de Estado instruyó al Ministerio de Relaciones Exteriores y a las sedes consulares en el país ibérico activar protocolos de seguimiento permanente para prestar asistencia inmediata en caso de confirmarse víctimas de nacionalidad boliviana.
El siniestro se produjo la mañana de este miércoles en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, involucrando a la formación Iryo 6079 (con 147 pasajeros) y al tren AVE 2080 de Renfe (con 378 ocupantes).
De acuerdo con los datos brindados por los servicios de emergencia 112 de Castilla-La Mancha, el saldo preliminar contabiliza 68 víctimas fatales y 107 heridos hospitalizados, de los cuales 18 se encuentran en estado crítico. Las investigaciones preliminares de las autoridades españolas apuntan a un fallo en los sistemas informáticos combinados con un eventual error humano, lo que llevó al presidente español, Pedro Sánchez, a desplazarse hasta el lugar de los hechos, declarar tres días de luto nacional (29, 30 y 31 de octubre) y prometer «sanciones contundentes» en caso de comprobarse negligencias.
Ante la magnitud del desastre que interrumpió el tráfico ferroviario en el sur de España, la Cancillería boliviana emitió un comunicado oficial confirmando que, por el momento, no existen informes oficiales que constaten la presencia de connacionales entre los fallecidos o heridos graves. Sin embargo, las delegaciones consulares en Madrid y regiones alejadas se mantienen en coordinación directa con los centros de atención médica de Castilla-La Mancha y los organismos de socorro para atender cualquier requerimiento de las familias de la comunidad boliviana radicada en ese país.




