La fuerza política Unidad Nacional (Alianza Unidad), liderada por el empresario y político Samuel Doria Medina, formalizó este jueves su alejamiento definitivo del Gobierno del presidente Rodrigo Paz, asumiendo una postura de «oposición constructiva».
La confirmación oficial fue brindada por la diputada Andrea Ballivián, quien justificó la ruptura institucional denunciando la lentitud del Poder Ejecutivo para ofrecer respuestas concretas a la crisis económica y la falta de voluntad para generar consensos con los diversos sectores sociales y políticos del país. La decisión altera el mapa de gobernabilidad en la Asamblea Legislativa justo cuando el oficialismo alista el tratamiento de un paquete de «leyes estratégicas» para la reactivación estatal.
Durante una conferencia de prensa en la Sede de Gobierno, Ballivián enfatizó que la posición responde a un mandato orgánico impulsado por Doria Medina y descartó que se trate de discrepancias individuales.
«Los motivos han sido evidentes: la lentitud de un gobierno que no sabe resolver problemas y la falta de consensos con organizaciones que son marginadas», aseveró la legisladora.
Asimismo, puntualizó que la condición de oposición constructiva no buscará el bloqueo sistemático ni el ataque estéril, sino la fiscalización rígida y la formulación de propuestas viables que permitan destrabar la coyuntura nacional y responder a las exigencias de la ciudadanía.
El distanciamiento de Alianza Unidad impacta de manera directa en el equilibrio de fuerzas dentro del Órgano Legislativo, donde el bloque ostenta 26 escaños en la Cámara de Diputados y 7 en la Cámara de Senadores. Esta reconfiguración obligará al Partido Demócrata Cristiano (PDC), fuerza de gobierno, y a sus aliados a renegociar apoyos clave con Alianza Libre y otras bancadas menores para garantizar los votos necesarios en la aprobación de reformas normativas en materia de hidrocarburos, minería y atracción de inversiones de capitales extranjeros.





