El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, causó polémica la mañana de este miércoles por haber reconocido públicamente al presidente de la Cámara de Senadores, Diego Ávila, como el legítimo «presidente en ejercicio» de Bolivia.
La categórica declaración se produjo durante los actos oficiales de conmemoración por los 216 años de la efeméride departamental de Santa Cruz, en un contexto de acalorada controversia constitucional provocada por la autoproclamación del vicepresidente Edmand Lara, quien se encuentra en viaje oficial en Paraguay, y la postura del Poder Ejecutivo, que sostiene que el presidente Rodrigo Paz continúa ejerciendo sus funciones de manera remota mediante firmas e instrumentos digitales desde la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
Al momento de pronunciar los saludos protocolares ante las autoridades nacionales, departamentales e invitados especiales en la capital cruceña, Mariaca interrumpió el libreto institucional para respaldar el principio de sucesión constitucional en ausencia física de los dos primeros hombres al mando de la nación.
«Digan lo que digan, para mí hoy es presidente. No estando el Presidente ni el Vicepresidente, quien asume es el Presidente del Senado», manifestó la máxima autoridad del Ministerio Público, avalando así las pretensiones de Lara.
El pronunciamiento del Fiscal General aviva la pugna dentro de la jerarquía estatal. Mientras desde la Vocería Presidencial reiteran que las herramientas de gobierno electrónico vigentes permiten a Rodrigo Paz conducir el país sin necesidad de delegar el bastón de mando, juristas y parlamentarios de la oposición recuerdan que la Carta Magna establece la vacancia temporal y la transferencia física del mando cuando los dignatarios abandonan el territorio nacional, escenario que coloca a Diego Ávila en la primera línea de mando institucional.




