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Vocero presidencial aclara que el subsidio a la gasolina «no está en la agenda inmediata» del Ejecutivo

Tras la oficialización del nuevo precio del diésel a Bs 17,95, el vocero José Luis Gálvez admitió que el retiro del beneficio para otros combustibles forma parte de los análisis con el FMI, pero remarcó la intención de proteger la "economía popular".

El vocero presidencial, José Luis Gálvez, aseguró este lunes que el fin de la subvención estatal a la gasolina, al Gas Licuado de Petróleo (GLP) y al Gas Natural Vehicular (GNV) «no está en la agenda inmediata» del Gobierno nacional, aunque admitió que el tema permanece bajo evaluación técnica.

En entrevista con Correo Play, la autoridad ratificó que el Poder Ejecutivo mantendrá una política de ajuste focalizada para evitar distorsiones mayores en la economía de las familias, buscando contener los rumores sobre una liberación total de precios en surtidor tras la promulgación del Decreto Supremo 5716 que fijó el diésel en Bs 17,95 por litro.

Gálvez explicó que, si bien la supresión de las subvenciones a los hidrocarburos forma parte de las condiciones macroeconómicas acordadas en el marco del financiamiento de $us 1.900 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la intención del presidente Rodrigo Paz es evitar el incremento en la gasolina mientras los factores geopolíticos internacionales y el mercado global del petróleo lo permiten.

El vocero recordó que los costos de importación se vieron fuertemente encarecidos por los recientes conflictos armados en Medio Oriente, pero enfatizó que la prioridad de la administración es circunscribir el reajuste al diésel para proteger los costos del transporte de pasajeros y el consumo masivo.

Como medida complementaria para aliviar el impacto del ajuste tarifario en el sector automotor, el funcionario destacó la decisión gubernamental de facilitar el cambio de la matriz energética hacia el Gas Natural Vehicular (GNV). Gálvez confirmó la existencia de un Decreto Supremo y de los fondos presupuestarios necesarios para masificar la conversión gratuita de motores en el transporte público, ofreciendo una alternativa económica sostenible frente al nuevo valor del diésel importado.