El alcalde de La Paz, César Dockweiler, anunció que la empresa La Paz Limpia debe retomar de forma inmediata el servicio general de recojo de residuos sólidos en toda la urbe.
Tras encabezar una extensa y tensa mesa de negociación con los ejecutivos de la empresa encargada de la basura, la autoridad edil impuso una postura en defensa de la salud pública, y puso como condición innegociable el restablecimiento total del aseo urbano en los macrodistritos antes de evaluar cualquier controversia administrativa o financiera.
Pese a que los representantes de La Paz Limpia insistieron reiteradamente en paralizar operaciones para forzar una revisión inmediata de los componentes económicos y las deudas del contrato de concesión, la posición de Dockweiler fue tajante al señalar que los riesgos epidemiológicos y ambientales para la población civil no pueden ser utilizados como mecanismo de presión corporativa.
“Lo primero es la ciudad, lo primero es la gente. Cualquier tema pendiente puede ser discutido y analizado, pero el servicio a la población no puede detenerse bajo ninguna circunstancia”, fue el mensaje ordel burgomaestre.
Con este movimiento, la Alcaldía Paceña manifestó una apertura total para instalar mesas de trabajo por tiempo y materia a fin de abordar de «manera transparente» los planteamientos técnicos planteados por la empresa, pero supeditando la apertura de los debates al cumplimiento estricto del cronograma de limpieza urbana.
Además, el Alcalde desveló que, mediante gestiones coordinadas directamente con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), el municipio logró garantizar un cupo extraordinario de provisión de combustible para toda la flota de camiones recolectores. En ese sentido, Dockweiler aclaró que la empresa concesionaria únicamente debe cumplir de manera interna con los procedimientos comerciales y administrativos de pago correspondientes ante la estatal petrolera para acceder al suministro de diésel y normalizar las rutas de recojo.





