El jugador de la selección española de fútbol, Marc Cucurella, abrió su corazón en la antesala de la gran final de la Copa del Mundo 2026 para relatar el desafío personal más importante de su vida: el camino junto a su hijo mayor, Mateo, diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA) de nivel 1.
El futbolista de 28 años, recientemente fichado por el Real Madrid procedente del Chelsea, aprovechó la enorme vitrina mediática del torneo internacional para visibilizar este trastorno del desarrollo neurológico. En emotivas declaraciones a las cadenas españolas RTVE y Cope, Cucurella y su esposa, Claudia Rodríguez, confesaron los difíciles momentos de soledad e incertidumbre que atravesaron como padres debido a la falta de apoyo escolar inicial, transformando su dolor en un mensaje de empatía, paciencia y concientización social.
El jugador, reconocible en los campos de fútbol por su icónica y larga cabellera rizada, atraviesa un presente profesional inmejorable; sin embargo, recordó que detrás de la aparente perfección de los atletas de élite existen realidades complejas.
La pareja detectó las primeras señales del TEA cuando Mateo asistía a la escuela infantil, notando que tendía a aislarse de los demás niños y presentaba un retraso evidente en el habla. La madre relató que los primeros meses tras el diagnóstico fueron desgarradores, al punto de regresar a casa llorando a diario por la falta de orientación. Con el tiempo, la familia reestructuró sus rutinas, planificando minuciosamente las vacaciones y actividades cotidianas para evitar crisis o agobios en el menor.

El lateral explicó conmovido que su característica celebración de goles (saltando como un pingüino) es un tributo a su núcleo familiar, inspirado en la fidelidad eterna de estas aves. Con vistas al trascendental partido del domingo en Nueva York, Cucurella confirmó que Mateo estará presente en las gradas apoyándolo, emulando la experiencia de la Eurocopa 2024 que conquistó España, aunque bajo estrictos cuidados climáticos y sensoriales debido a las altas temperaturas registradas en territorio norteamericano. Asimismo, el futbolista destacó que su posición de privilegio debe servir para impulsar la apertura de más centros especializados y escuelas inclusivas que auxilien a los hogares que transitan por este diagnóstico.
El testimonio de Cucurella coincide con la tensión deportiva del Mundial 2026, donde la selección española dirigida por Luis de la Fuente se medirá en la final del domingo contra la Argentina de Lionel Messi, que viene de vencer 2-1 a Inglaterra reviviendo la mística de 1986. La efervescencia por el choque de potencias se traslada también al plano de las anécdotas: el defensor catalán prometió con humor que, en caso de consagrarse campeones mundiales y alzar el trofeo, cumplirá la promesa de tatuarse el rostro de su seleccionador nacional, demostrando el gran ambiente que se vive en la concentración de la ‘Roja’.





