El Despacho de Gestión Social concretó este jueves la entrega de 600 kits de alimentos esenciales a diversas asociaciones y familias en situación de vulnerabilidad extrema de las ciudades de La Paz y El Alto. El despliegue logístico de emergencia civil se ejecutó en el marco de la campaña nacional institucional denominada “Una Bolivia, un Corazón”, la cual se encuentra liderada de forma directa por la Primera Dama de la Nación, Bibi Urquidi.
La asistencia humanitaria fue canalizada de manera prioritaria hacia hogares de acogida temporal, asociaciones de personas con discapacidad, pacientes con cáncer, autismo y personas sometidas a tratamientos médicos especializados de diálisis. Asimismo, las brigadas gubernamentales priorizaron la atención a adultos mayores que se encuentran en condiciones de abandono familiar, así como a núcleos familiares con niñas y niños en situación de extrema pobreza, sectores que hoy sufren el rigor de la parálisis vial que bloquea el arribo de productos agropecuarios de primera necesidad.
“Hemos distribuido alimentos de consumo diario a cientos de familias que nos solicitaron apoyo. En cada bolsa entregada compartimos la solidaridad que nos une como bolivianos; escuchamos y atendemos cada situación con mucho cuidado para asegurar que este alivio llegue a los hogares que más lo necesitan”, destacó la Primera Dama, Bibi Urquidi, al momento de supervisar de forma presencial las entregas de los paquetes en los puntos de acopio de ambas urbes.
La autoridad social remarcó que las canastas pretenden garantizar un stock básico nutricional en los sectores donde la falta de circulante y el empleo informal impiden hacer frente a la crisis.
De acuerdo con el informe técnico oficial proporcionado por el Despacho de Gestión Social, cada uno de los 600 kits distribuidos contiene productos indispensables de la canasta familiar, como arroz, harina, azúcar, fideos y aceite, además de suplementos vitamínicos para fortalecer el sistema inmunológico de niños y ancianos. Las autoridades aclararon que la distribución se realiza bajo un estricto padrón de registro biométrico y mediante la rúbrica obligatoria de actas de recepción, un mecanismo técnico orientado a garantizar la transparencia del proceso y evitar cualquier tipo de desvío de los insumos.





