La falta de lluvias agrava la situación de los productores ganaderos del cono sur de Cochabamba. Más de un centenar de cabezas de ganado murieron en los municipios de Pasorapa, Omereque y Mizque, mientras miles de animales permanecen en riesgo por la escasez de agua y alimento.
Los gobiernos municipales realizan evaluaciones para determinar el alcance de los daños y gestionar ayuda ante la Gobernación y el Gobierno nacional. Entre las principales necesidades están el abastecimiento de agua mediante cisternas, la provisión de forraje y la habilitación de fuentes de agua para los animales.
Pasorapa lleva nueve meses sin lluvias
En el municipio de Pasorapa, la falta de precipitaciones se prolonga desde hace nueve meses, según reportes difundidos por medios locales. La situación provocó que lagunas y atajados se sequen, obligando a los comunarios a recorrer varios kilómetros para conseguir agua.
Alrededor de 33.000 cabezas de ganado están en riesgo por la falta de agua y alimento. Algunos animales presentan signos de debilidad y desnutrición, mientras que otros ya murieron. Un reporte preliminar de las autoridades municipales señaló que al menos 50 reses habían muerto en esa región.
La emergencia también afecta a las familias productoras, que deben destinar recursos para comprar alimento y trasladar agua, gastos que se vuelven cada vez más difíciles de sostener.
Recurren a la tuna para alimentar al ganado
Ante la falta de forraje, algunos productores utilizan la tuna como alternativa para aportar líquido y alimento a sus animales. Sin embargo, el consumo constante reduce las reservas disponibles de esta planta y limita las opciones de alimentación.
Otros ganaderos compran caña de azúcar y trasladan pasto desde Santa Cruz, pero aseguran que estos esfuerzos no son suficientes para atender las necesidades de todos los animales.
La situación se agravó en el sector del Cañón de Pérez, donde dos vacas quedaron atrapadas en el barro cuando buscaban agua en una laguna seca. Una de ellas estaba en estado crítico y otro animal adulto murió en circunstancias similares, según un reporte de Red Uno.
Las comunarias solicitaron a las autoridades departamentales y nacionales el envío de tanques y cisternas para abastecer de agua a las comunidades y salvar a los animales que todavía pueden recuperarse.
Omereque y Mizque también enfrentan la escasez
La sequía también afecta a Omereque y Mizque, donde la falta de agua compromete la producción ganadera y agrícola.
En Omereque, las autoridades municipales declararon desastre por sequía ante el riesgo que enfrentan cerca de 30.000 cabezas de ganado y las dificultades que atraviesan más de 2.000 familias. El municipio solicitó apoyo para la perforación de pozos y el abastecimiento de agua mediante cisternas.
La escasez hídrica también amenaza cultivos de sandía, melón y uva, actividades que generan ingresos para numerosas familias de la región.
En Mizque, los reportes locales advierten sobre el agotamiento de pozos y otras fuentes de agua, lo que obliga a buscar alternativas para abastecer a las comunidades y atender las necesidades del ganado.
Productores esperan ayuda de las autoridades
Los afectados piden una respuesta coordinada de las autoridades municipales, departamentales y nacionales. Entre las medidas consideradas prioritarias están el traslado de agua en cisternas, la distribución de forraje y el apoyo para recuperar o habilitar fuentes de abastecimiento.
Mientras avanzan las evaluaciones, la falta de lluvias mantiene en riesgo la producción ganadera y los ingresos de las familias que dependen de esta actividad.
La evolución de la emergencia dependerá, entre otros factores, de la disponibilidad de agua, la llegada de asistencia y el comportamiento de las precipitaciones en las próximas semanas.
(26-10-2026)




