Gabriela Delgadillo, exgerente de Productos Industrializados y Derivados de YPFB, fue enviada a prisión preventiva por un lapso de 90 días, tras una audiencia cautelar marcada por la tensión y los incidentes procesales.
La Fiscalía fundamentó su pedido de reclusión bajo dos figuras penales que sugieren un desorden administrativo crítico dentro de la oficina encargada de gestionar los derivados del petróleo (gasolina y diésel).
En principio se investiga a la exejecutiva por usurpación de funciones, porque habría tomado decisiones o firmó autorizaciones que excedían sus competencias legales; y tiene otro cargo incumplimiento de deberes, la acusación apunta a una omisión en los protocolos de control que habría permitido, entre otros factores, el ingreso de combustible fuera de norma al mercado nacional.





