Por segunda ocasión, Nemesia Achacollo, exministra de Desarrollo Rural del gobierno de Evo Morales, no compareció ante la Fiscalía de La Paz por el caso Fondioc.
A través de su defensa, la exautoridad ha desplegado una estrategia basada en su delicado estado de salud, solicitando que sea el propio Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) quien certifique que no está en condiciones de enfrentar el interrogatorio.
El abogado de la exministra, Mirko Suaznabar, presentó nuevos memoriales argumentando que Achacollo padece afecciones cardiológicas que le impiden viajar desde Santa Cruz a la altura de La Paz. De esa forma, la defensa busca que la declaración se realice mediante una comisión que se traslade a su domicilio o, en su defecto, que se postergue indefinidamente hasta que «esté en condiciones óptimas».
Ya el pasado 11 de febrero, Achacollo utilizó el mismo recurso. Y ahora la Fiscalía se encuentra ahora en la encrucijada de aceptar la baja médica o emitir una orden de aprehensión por obstaculización de la justicia.
Cabe reiterar que la Fiscalía acusa a Achacollo de haber autorizado pagos millonarios para proyectos que ella misma había reportado como «sin avance físico» mientras dirigía el Fondioc.
La ausencia de Achacollo genera un fuerte contraste con la situación de sus supuestos cómplices. Mientras la exministra elude la declaración desde su hogar en el norte cruceño, la exdiputada Lidia Patty y el expresidente Luis Arce ya cumplen detención preventiva, convirtiéndose en los rostros visibles de la rendición de cuentas del anterior régimen.





