Buscando desactivar la asfixia civil y los violentos disturbios que castigan a la sede de Gobierno, el alcalde de La Paz, César Dockweiler, ofreció las instalaciones del Palacio Consistorial como un escenario neutral para instalar de forma inmediata una mesa de concertación entre el Órgano Ejecutivo y los sectores movilizados.
La autoridad edil informó que ya entabló conversaciones preliminares con ministros del Estado y con representantes de las organizaciones que encabezan las protestas urbanas. Y enfatizó que el encuentro debe ser «sincero» y estar despojado de pliegos radicales o condicionamientos políticos que se sitúen al margen de la Constitución Política del Estado y la continuidad democrática del presidente Rodrigo Paz.
“He propuesto que ambas partes dialoguen. Hoy en la mañana he vuelto a conversar con autoridades del Gobierno y con quienes también están encabezando las movilizaciones, ofreciendo el Palacio Consistorial para que sea el centro del diálogo”, afirmó el burgomaestre paceño.
Preocupado por el severo impacto del desabastecimiento, las agresiones físicas en las calles y la parálisis comercial que castiga a las familias de la hoyada, el Alcalde insistió en que la prioridad metropolitana es frenar la escalada de violencia y evitar mayores perjuicios logísticos para la ciudadanía, que en las últimas horas sufrió el cierre de los accesos al aeropuerto y gasificaciones en el centro institucional.
La propuesta de la comuna paceña contempla un esquema de mediación reforzado para asegurar que los compromisos asumidos cuenten con el debido respaldo social y legal. De ser aceptada la sede edilicia por los bandos en disputa, Dockweiler anunció que convocará formalmente a la Iglesia Católica, al Defensor del Pueblo y a diversos organismos de cooperación internacional para que actúen como garantes técnicos y veedores de la negociación.
La iniciativa municipal pretende configurarse como una alternativa de pacificación en el corazón de la ciudad, ofreciendo a las partes en conflicto un espacio de debate que resguarde la seguridad física de los delegados frente a la susceptibilidad imperante.





