La alcaldesa Eva Copa exigió públicamente al alcalde electo, Eliser Roca, presentar pruebas fehacientes sobre su denuncia de una supuesta red de “ítems fantasmas” y desvío de fondos en la Terminal Metropolitana. Además, lamentó que una autoridad electa emita juicios sin sustento técnico y criticó la desorganización del equipo de Roca, asegurando que, tras presentar una lista inicial para la transición, ahora pretenden añadir nombres de forma improvisada.
«Se supone que tenían profesionales expertos, no podemos enseñarles a prender la computadora», sentenció la autoridad, defendiendo la transparencia de la infraestructura que su gestión puso en marcha.
El conflicto escaló luego de que Roca pusiera en duda la planilla de personal y el manejo económico de la moderna terminal.
Ante esto, el director administrativo de la Terminal Metropolitana, Henry Oporto, salió al paso asegurando que es «técnicamente imposible» la existencia de ítems fantasma. Y sostuvo que la terminal opera con apenas 28 ítems técnico-financieros de alta responsabilidad, donde cada funcionario debe reportar su actividad diariamente. Asimismo, recordó que la administración no solo es auditada por el municipio, sino por el Ministerio de Economía, la Contraloría General y, de forma específica, por la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT).
Para la gestión saliente, las acusaciones de Roca responden a una falta de conocimiento sobre el funcionamiento de las entidades descentralizadas. Según Oporto, en los últimos tres años, la Terminal ha aportado más de un millón de bolivianos en impuestos, siendo fiscalizada rigurosamente por Impuestos Nacionales en cada factura emitida.
Por su parte, Copa insistió en que el proceso de transición debe ser responsable y no basarse en titulares mediáticos que buscan desprestigiar una obra que hoy es referente de modernidad en el país.





