Fijando una postura de máxima firmeza institucional ante el recrudecimiento de la crisis civil, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, lanzó este lunes una advertencia a los sectores sindicales que sostienen la asfixia logística del occidente boliviano.
“A aquellos que no quieren dialogar les caerá la Constitución, porque para eso hay una Constitución”, sentenció el Jefe de Estado en un contacto directo con la prensa desde Sucre, donde participó en los actos conmemorativos del Primer Grito Libertario de América. Paz reconoció que la nación transita por un “momento sumamente difícil” tras casi un mes de parálisis vial y violencia urbana, pero descartó de forma categórica cualquier posibilidad de dimisión, ofreciendo en contrapartida un horizonte de estabilidad y desarrollo productivo a mediano plazo.
El Primer Mandatario delineó una estrategia gubernamental de doble vía para gestionar la conflictividad, diferenciando los incentivos destinados a las organizaciones orgánicas de las sanciones legales reservadas para los núcleos radicales de la Central Obrera Boliviana (COB) y el evismo.
Paz contrapuso que, mientras a los sectores intransigentes se les aplicará todo el peso del ordenamiento jurídico y el control jurisdiccional, las organizaciones dispuestas a sentarse en las mesas de negociación recibirán un impulso inmediato en términos fiscales. “Para quienes sí quieren dialogar serán obras, será trabajo y será el bienestar de construir y sacar la patria adelante”, aseguró, vinculando esta oferta al paquete de más de 2.000 proyectos financiados por la banca multilateral que prevé ordenar este miércoles.
En un mensaje directo dirigido a las plataformas políticas y sindicales que exigen interrumpir su mandato constitucional de seis meses, el Jefe de Estado pidió paciencia y unidad al país para revertir los desequilibrios estructurales de la economía. El gobernante argumentó que su administración recibió una herencia macroeconómica equivalente a una “tierra arrasada”, pero destacó que, gracias a las reformas aplicadas para estabilizar el tipo de cambio, Bolivia proyecta registrar un récord histórico de exportaciones durante la presente gestión.
Por último, Paz enfatizó que el país real desea retornar a las fuentes de empleo, dejando atrás la cultura del bloqueo y las diferencias ideológicas para abrazar un modelo centrado en la industrialización.





