El Ministerio de Trabajo confirmó la vigencia de un feriado largo a nivel nacional para los días jueves 6 y viernes 7 de agosto con motivo de la conmemoración del Día de la Independencia de Bolivia.
La disposición, que reviste carácter de cumplimiento obligatorio para el sector público y privado en todo el territorio nacional, empalmará con el fin de semana para consolidar una pausa continua de cuatro días. El ministro del área, Williams Bascopé, explicó que el propósito central de esta determinación es dinamizar el turismo interno, incentivar el comercio masivo y generar liquidez en favor de rubros estratégicos como la hotelería, la gastronomía y el transporte interdepartamental.
Bascopé fundamentó la extensión del descanso patrio en la urgencia de reanimar el aparato productivo de las distintas regiones, fuertemente castigado tras haber enfrentado 53 días de bloqueos de carreteras que paralizaron el flujo comercial e interrumpieron la cadena de suministros a escala nacional.
En ese sentido, la autoridad remarcó que el Gobierno busca compensar las millonarias pérdidas económicas acumuladas durante las semanas de conflicto, motivando a la ciudadanía a movilizarse hacia los principales destinos turísticos del país durante el aniversario patrio.
La medida coordinada con las cámaras del sector empresarial pretende transformar las Fiestas Patrias en un catalizador de reactivación económica.





