Las autoridades del Poder Ejecutivo y la directiva de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia acordaron la tarde de este martes ingresar en un cuarto intermedio dentro de la mesa de negociación instalada en la sede de Gobierno.
El secretario ejecutivo del sector, Lucio Gómez, informó que, tras ratificar el rechazo del transporte federado al fin de la subvención del diésel, se decide que comisiones ministeriales se desplieguen por el país para sostener reuniones directas con las federaciones departamentales y fijar las nuevas tarifas del servicio público. Asimismo, remarcó que el gremio busca evitar enfrentamientos con la ciudadanía ante el encarecimiento de la canasta familiar, trasladando la responsabilidad de la contención económica al equipo de ministros.
«No podemos pelear con el pueblo […]; quienes han dictado la medida deben dar una solución», enfatizó Gómez a la salida del encuentro con el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora.
Como parte de la estrategia sectorial, se confirma además que la Confederación Nacional del Transporte Pesado llevará a cabo este lunes un ampliado de emergencia en la ciudad de Cochabamba con el propósito de consensuar la nueva estructura de costos y reajustar las fletes de carga interdepartamental e internacional.
El traspaso de la discusión hacia las escalas tarifarias subnacionales se produce en paralelo al análisis técnico del recién promulgado Decreto Supremo 5726 (Programa PATRIA), mecanismo que plantea mitigar el impacto del diésel mediante créditos blandos para la renovación vehicular y esquemas de repago automatizado a través del sistema B-SISA en surtidores.





