Bajo un fuerte resguardo policial, un joven de 22 años fue trasladado al Palacio de Justicia de Santa Cruz para la instalación de su audiencia de medidas cautelares, tras ser aprehendido en el Aeropuerto Internacional de Viru Viru en posesión de cuatro maletas cargadas con oro.
La Fiscalía formalizó la imputación en su contra por los delitos de enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado, contrabando y compraventa ilegal de recursos minerales, solicitando su detención preventiva por un plazo de 180 días en un centro penitenciario.
La intervención se desencadenó luego de que controles aeroportuarios detectaran documentación alterada con la que el imputado pretendía abordar un vuelo chárter rumbo a Dubái transportando un total de 189,5 kilogramos del metal precioso.
Los actuados investigativos, iniciados tras el operativo en la terminal aérea el pasado 22 de julio, determinaron que el pasajero intentó validar el traslado del cargamento mediante un formulario de exportación fraguado. Ante las irregularidades detectadas por el personal de fiscalización y las inconsistencias en los registros de origen del mineral, la Policía ejecutó la aprehensión inmediata en el marco de una acción directa. La comisión fiscal fundamentó el pedido de prisión preventiva argumentando la existencia de severos riesgos procesales de fuga y obstaculización, así como la cuantía económica del cargamento interceptado.
La causa se ha posicionado en el centro del debate nacional, recibiendo el respaldo del Ejecutivo y de la Policía Boliviana por la efectividad de los controles aeroportuarios. De manera paralela, las autoridades del Ministerio de Gobierno y la Fiscalía anticorrupción ratificaron que el proceso no se limitará al único aprehendido hasta la fecha, anunciando la ampliación de peritajes sobre las actas de pesaje, la cadena de custodia del oro decomisado y la identificación de las redes financieras o comerciales que financiaron la logística del vuelo chárter.





