En una demostración de fuerza y despliegue operativo diseñado para recuperar el control territorial en la frontera oriental y neutralizar la incursión de carteles internacionales como el PCC y el Comando Vermelho, la Policía Boliviana presentó este miércoles en Santa Cruz de la Sierra el Plan «Frontera Segura 2.0».
Durante el acto protocolar en la plaza 24 de Septiembre, el comandante general de la institución verde olivo, Adrián Álvarez, anunció la incorporación de 230 efectivos altamente capacitados en combate urbano y uso de armamento pesado, y aseguró que el Estado boliviano cuenta ahora con la capacidad táctica para responder en igualdad de condiciones a las organizaciones criminales en los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando.
«Hoy tenemos la capacidad de enfrentar y luchar en las mismas condiciones que las organizaciones criminales. Ni un paso atrás, ni para tomar impulso. Vamos a luchar contra el crimen organizado», enfatizó al general Álvarez al clausurar el curso de instrucción avanzada.
El plan estratégico,coordinado con el Ministerio de Gobierno,las gobernaciones y alcaldías del oriente,contempla el envío de contingentes de refuerzo rotatorios cada 45 días para consolidar la presencia estatal en pasos fronterizos clave, contrarrestar los ajustes de cuentas e incrementar el patrullaje intensivo en las zonas urbanas de mayor vulnerabilidad.
Además, una severa revelación, el jefe policial advirtió que las investigaciones en torno a los recientes acribillamientos en la capital cruceña demuestran que las familias de varias víctimas no son agentes ajenos o pasivos de la delincuencia, sino «actores activos involucrados en el tráfico ilícito de drogas». Y sostuvo que el problema del narcotráfico requiere un abordaje estructural que combine la dotación de armamento moderno de alta letalidad para la policía con la desarticulación de las redes socioeconómicas que encubren a los capos en las regiones de frontera.




