La Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB) ha denunciado una ola de destrozos, daños materiales y la desaparición de documentos clave tras la entrega oficial de sus oficinas a su presidenta legítima, Amparo Carvajal.
Javier Quisberth, representante de la institución, señaló que los daños fueron causados durante la prolongada toma del inmueble por grupos afines al Movimiento al Socialismo (MAS), y que la sede fue «violentada» con herramientas profesionales.
“Entraron con elementos que se utilizan para robar casas; violentaron puertas y causaron destrozos”, afirmó Quisberth durante un recorrido guiado con el medio Unitel.
La mayor preocupación de la APDHB radica en la pérdida de información sensible. Según Quisberth, falta documentación importante de la secretaría donde se recibían denuncias y se resguardaban archivos de la institución.
El recorrido por el edificio reveló la magnitud de los daños materiales y la evidencia de una ocupación irregular. Por lo que la APDHB ha iniciado una evaluación detallada de los daños y la documentación faltante para proceder con la recuperación de sus archivos y restablecer su labor en defensa de los derechos humanos.





