Una riada en el kilómetro 35 de la carretera hacia el occidente ha dejado semiparalizada la principal arteria comercial que conecta Cochabamba con Oruro y La Paz. Tras una madrugada de caos y vehículos varados, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) logró habilitar hoy, a las 07.30 am, un paso precario y parcial que permite únicamente el flujo desde el occidente hacia los valles.
El desborde, provocado por las intensas lluvias estacionales, cubrió la plataforma con una densa capa de lodo y escombros, forzando el cierre total durante las primeras horas del viernes. A pesar del despliegue de maquinaria pesada, la situación técnica es crítica.
“Personal técnico continúa trabajando en la limpieza y control, pero la saturación de vehículos en la zona limita el ingreso de maquinaria adicional”, informaron fuentes de la ABC, instando a los transportistas a no intentar maniobras de adelantamiento que agraven el embotellamiento.
El corte de ruta ocurre en un momento de alta movilidad por el feriado largo decretado por el presidente Rodrigo Paz para «fomentar el turismo». Cientos de viajeros que buscaban aprovechar el fin de semana se encuentran ahora detenidos en la carretera, enfrentando condiciones climáticas adversas y la incertidumbre sobre la reapertura total.
Para el Gobierno, este incidente es un recordatorio de la vulnerabilidad de la infraestructura vial boliviana ante el cambio climático, justo en una semana donde la atención política estaba centrada en la Ley Antibloqueos.





