El vicepresidente del Estado, Edmand Lara, cuestionó este martes el viaje a Estados Unidos realizado por el gerente general de Boliviana de Aviación (BoA), Alejandro Valdivia, a menos de tres meses de haber asumido la dirección de la empresa pública. A través de un comunicado oficial, Lara censuró que la máxima autoridad de la aerolínea bandera del país se encuentre fuera del territorio nacional asistiendo a espectáculos deportivos en momentos en que los usuarios enfrentan recurrentes demoras y deficiencias logísticas.
En su pronunciamiento, el vicepresidente incluyó una autocrítica al evocar un viaje personal previo a México junto a la selección nacional de fútbol, admitiendo que «uno aprende en el camino» a jerarquizar las urgencias institucionales por encima de las actividades lúdicas.
La ausencia de Valdivia ha reactivado el debate sobre la eficiencia administrativa y la gobernanza de las empresas «estratégicas» dependientes del nivel central.
Lara calificó de inadmisible que el principal ejecutivo de BoA permanezca ausente mientras los itinerarios domésticos e internacionales sufren alteraciones constantes que perjudican la conectividad civil. «Mientras hay ciudadanos esperando que un vuelo de BoA no se retrase, los bolivianos no podemos darnos el lujo de tener a nuestras cabezas fuera del país viendo espectáculos», sostuvo la autoridad.
El reclamo del vicepresidente adquiere mayor peso técnico tras los recientes anuncios del ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora, relativos al análisis normativo para autorizar el ingreso de operadores aéreos comerciales extranjeros, una medida complementaria a la reciente liberalización del transporte de carga.
Según el análisis de Lara, la inminente pérdida de participación de mercado de BoA obliga a la gerencia general a redoblar esfuerzos en su escritorio para precautelar la sostenibilidad financiera de la firma y defender las fuentes laborales del sector, «en lugar de ocupar butacas en estadios internacionales».





