Bajo un fuerte operativo de seguridad y en cumplimiento de una disposición judicial, el cargamento de 189,42 kilos de oro secuestrado el pasado 22 de julio en el aeropuerto internacional de Viru Viru fue depositado en las bóvedas del Banco Central de Bolivia (BCB), en La Paz.
El fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, confirmó que el traslado de los 77 lingotes de oro se efectuó en horas de la madrugada mediante un vuelo comercial bajo custodia de una escolta policial especializada. La medida busca garantizar la administración y el resguardo seguro del mineral precioso mientras el Ministerio Público prosigue con las investigaciones para identificar a los verdaderos propietarios de la millonaria mercancía.
El caso se originó a multas del mes pasado en la terminal aérea cruceña, cuando las autoridades de control detectaron graves inconsistencias técnicas y legales en la documentación presentada por los exportadores para autorizar la salida del cargamento, el cual tenía como destino final la ciudad de Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos. Tras verificarse las anomalías e indicios de falsedad, la Fiscalía procedió al secuestro inmediato del metal ya la aprehensión en flagrancia de un joven de 22 años que figuraba como el encargado de tramitar el despacho aduanero.
El sujeto fue enviado posteriormente al Centro de Rehabilitación de Palmasola con detención preventiva por un lapso de 150 días, imputado por delitos vinculados al contrabando e infracciones mineras.
El fiscal Zeballos enfatizó que las pericias y declaraciones informativas continuarán desarrollándose en ambas capitales con el fin de desarticular la estructura financiera detrás del operativo de exportación ilícita, debido a que el detenido preventivo presuntamente actuaba solo como un intermediario o «palo blanco».





