En una sorpresiva reaparición desde la clandestinidad, el coronel Erick Correa, uno de los tres altos mandos antinarcóticos con orden de aprehensión por presuntas irregularidades en la captura del capo uruguayo Sebastián Marset, afirmó este lunes que los principales mandos policiales y políticos del país tenían pleno conocimiento de los bienes y movimientos del narcotraficante.
En una entrevista exclusiva concedida al diario Correo del Sur, el oficial se declaró en persecución política, denunció que teme por su vida e integridad familiar y aseguró que el vídeo que muestra la supuesta extracción de maletas con dinero del inmueble de Marset fue «manipulado y editado».
Afectado visiblemente y protegiendo parte de su rostro con un barbijo por motivos de seguridad, Correa explicó que decidió no presentarse ante la justicia tras el allanamiento «violento y fuera de horario» realizado a su domicilio en La Paz, procedimiento que tildó de desmedido para sus 25 años de trayectoria intachable en la fuerza pública.
El jefe policial aseveró que las sospechas y observaciones sobre la custodia del patrimonio incautado a Marset el pasado 13 de marzo en el barrio Las Palmas de Santa Cruz fueron reportadas oportunamente en un informe oficial al propio Comandante General de la Policía. Además, reveló que sostiene conversaciones grabadas con el exjefe nacional de Inteligencia, coronel Óscar Moreno, a quien conminó públicamente a «decir su verdad».
«Pienso que hay una consigna para tenernos silenciados encarcelándonos, o incluso tal vez ir más allá, porque somos hombres que manejamos mucha información tras 20 años en el Sistema de Inteligencia», advirtió Correa, proponiendo la intervención de organismos de Derechos Humanos y del Defensor del Pueblo como garantías para someter sus dispositivos originales, fotografías y audios a peritajes técnicos.
Asimismo, lanzó un dramático llamado a los cerca de 50 efectivos que intervinieron en la captura del capo uruguayo para que se apersonen de forma voluntaria a la Fiscalía en calidad de testigos y eviten ser procesados penalmente bajo órdenes de aprehensión emitidas sin notificación previa.




