En cumplimiento de las disposiciones emitidas por el Comando General del Ejército, jefes militares, instructores y soldados se desplegaron en distintas regiones del departamento de La Paz para acompañar los actos fúnebres de los conscriptos que perdieron la vida a raíz de las devastadoras explosiones en el Regimiento de Artillería 2 “Bolívar” de Viacha.
Las exequias del soldado Wilder Oliver Aruquipa Aruquipa y del sargento primero Freddy Mauro Quisbert Vega contaron con la presencia de la alta oficialidad castrense, en una jornada dominada por el luto institucional y el respeto reglamentario a las víctimas del siniestro.
En la comunidad Kollke Amaya, ubicada en la provincia Los Andes, una comitiva encabezada por el general de brigada Esteban Tapia y el comandante del Regimiento de Infantería 8 «Ayacucho», el teniente coronel Aldo Usmayo, se apersonó al velatorio del soldado Aruquipa.
Personal del RI-8 Ayacucho instaló la guardia fúnebre reglamentaria para custodiar el féretro de su camarada y brindar soporte logístico a la familia doliente antes de proceder a la inhumación de sus restos.
De forma paralela, en la ciudad de La Paz se desarrollaron las exequias y la misa de cuerpo presente del sargento primero Freddy Mauro Quisbert Vega, acto litúrgico que contó con la asistencia del general Carmelo Ardaya junto a oficiales del Estado Mayor General. Con la instalación de las capilllas ardientes y los honores póstumo-militares, las Fuerzas Armadas buscan expresar su respaldo institucional a los deudos de los nueve fallecidos contabilizados hasta la fecha tras la tragedia en Viacha.





