Este jueves, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, anunció el lanzamiento inmediato de una convocatoria pública nacional para seleccionar al nuevo Gerente General de Boliviana de Aviación (BoA). El proceso meritocrático se activa tras la destitución de Eduardo Valdivia, quien dejó el cargo envuelto en un escándalo ético por beneficiarse de tarifas preferenciales para un viaje particular a Estados Unidos a escasos dos meses de asumir sus funciones operativas.
En una rueda de prensa, Zamora reveló que sostuvo una reunión directa con el exgerente, oportunidad en la cual la exautoridad reconoció el error administrativo cometido al solicitar licencias y prerrogativas en su beneficio. Sin embargo, el ministro enfatizó que los planes de contingencia para la modernización de la empresa no se congelarán por esta crisis.
«Hay que dar vuelta la página de manera inmediata y seguir adelante. Yo me quedo con los avances estructurales que logramos consolidar junto a Eduardo, enfocados firmemente en el plan de reestructuración financiera y operativa de BoA», sostuvo.
Además, Zamora sostuvo que el gobierno del presidente Rodrigo Paz busca desmarcarse de las viejas prácticas de padrinazgo político para el manejo de las firmas estatales. «Voy a lanzar una convocatoria nacional abierta para el nuevo gerente de BoA. No es que el ministro o el primer mandatario van a elegir con el dedo a un allegado. Vamos a seleccionar estrictamente de acuerdo con los conocimientos especializados, las capacidades gerenciales probadas y los altos criterios técnicos exigidos para conducir la aerolínea», declaró.
Los profesionales interesados podrán remitir sus hojas de vida en formato físico a las oficinas del Ministerio de Obras Públicas, habilitándose complementariamente un canal digital vía telefónica para la recepción de los expedientes de las capitales del eje.
Mientras se califica a los postulantes y se conforma la terna final, BoA operará bajo el mando de una gerencia interina provisional. Zamora aprovechó la oportunidad para denunciar la existencia de un boicot corporativo interno, asegurando que el descuido de Valdivia fue instrumentalizado por facciones que se oponen a las auditorías de personal.
Asimismo, advirtió la vigencia de una “mano negra” compuesta por funcionarios antiguos que buscan preservar esquemas burocráticos del pasado. “Envío un mensaje directo a los funcionarios de BoA: aquí no se trata de simpatías personales con la gerencia, porque cuando se toman decisiones drásticas de cambio, salta esa mano negra oculta que logra su objetivo de desestabilización, y eso como Gobierno no lo vamos a dejar pasar”, sentenció.





