El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, manifestó que el gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira está abierto a asistir a la mesa de negociación propuesta por la Central Obrera Boliviana (COB) para canalizar las demandas de los sectores movilizados. No obstante, fijó una contrapostura firme al conminar a que el proceso se desarrolle con un carácter estrictamente democrático, realista y despojado de chantajes de orden político-partidario.
“Abrimos los brazos a cualquier espacio y escenario de diálogo. (…) Qué bueno que la COB esté llamando a un diálogo, el Gobierno va a asistir naturalmente, pero que sea un diálogo honesto, transparente, realista y que sea un diálogo sobre temas de la demanda y la necesidad social de la gente. (…) Tiene que ser un diálogo sin condiciones, democrático y generativo”, sostuvo Aramayo, marcando la línea de acción del Gobierno nacional.
Asimismo, la autoridad diplomática recordó que el gabinete ministerial ha insistido en la vía de la resolución pacífica desde el inicio de las protestas, habiendo acudido a todas las convocatorias previas.
La respuesta favorable del Poder Ejecutivo se procesa horas después de que la Central Obrera Boliviana (COB) formalizara la entrega de un documento titulado “Conminatoria y planteamiento de pacificación y recuperación del país”. Dicha propuesta se estructura sobre la base de «ocho ejes temáticos de alcance nacional», entre los que destacan la demanda de garantías constitucionales para el derecho a la protesta social, compromisos fiscales y económicos para estabilizar el mercado cambiario, políticas de protección y blindaje a las empresas públicas estratégicas, planes de fomento al empleo, sostenibilidad de la seguridad social de corto y largo plazo, y mecanismos de transparencia institucional.
El dato más relevante y que viabilizó la aceptación del Ejecutivo radica en que el pliego oficial entregado por la COB excluyó la exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz, consigna radical que hasta el pasado lunes sostenían de manera intransigente algunas facciones movilizadas
Si bien el líder sindical, Mario Argollo, mantuvo un tono de advertencia al señalar que sus bases reactivarán la masificación de los bloqueos si no perciben un tratamiento inmediato de sus demandas, el retiro de las «consignas golpistas» del documento oficial restituye el margen de maniobra técnica para los ministerios del área económica y social.





