La Central de Trabajadores de Bolivia encabezó este jueves una masiva marcha en el centro de la ciudad de La Paz. La movilización se dirigió específicamente contra el ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, y las medidas de bloqueo de carreteras que mantienen paralizado el abastecimiento nacional.
Los manifestantes instaron al Gobierno central a intervenir con mayor firmeza en los conflictos sociales, llegando a proponer la declaratoria de un «estado de sitio» como mecanismo para contener la ola de protestas y actos vandálicos que afectan la seguridad ciudadana.
Esta demostración de rechazo a la dirigencia de Argollo surge de forma paralela a las marchas de sectores radicales que han intensificado su exigencia por la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Para los trabajadores movilizados este jueves, la persistencia de los bloqueos carece de justificación técnica tras la reciente abrogación de la Ley 1720 por parte de la Asamblea Legislativa, norma que permitía la conversión de tierras y cuya anulación era la demanda principal de los sectores rurales.
Asimismo, la Central de Trabajadores considera que la continuidad de las medidas de presión responde ahora a intereses netamente políticos que buscan la desestabilización del orden democrático.
El pedido de «estado de sitio» refleja el nivel de desesperación de diversos sectores urbanos ante la asfixia económica y el desabastecimiento de productos de primera necesidad. Los marchistas denunciaron que la estrategia de «amarrarse el cinturón» propuesta por la COB está afectando desproporcionadamente a los obreros y gremiales que dependen del día a día para subsistir.





