En una tarde marcada por la violencia y el asedio a la libertad de prensa, al menos cuatro trabajadores de medios de comunicación fueron agredidos por grupos de mineros y maestros rurales en el centro de La Paz.
Las agresiones físicas y el robo de equipos se produjeron apenas horas después de que el ejecutivo de la COB, Mario Argollo, hiciera un llamado público a sus bases para respetar la labor periodística. Sin embargo, la instrucción fue ignorada, derivando en ataques directos contra reporteros de la Agencia de Noticias Fides (ANF), Gigavisión y medios digitales, quienes fueron interceptados, golpeados y expulsados de las zonas de conflicto mientras cumplían con su cobertura informativa.
El primer hecho de gravedad ocurrió en la calle Obispo Cárdenas, donde un periodista de ANF fue rodeado y golpeado por cuatro mineros que lo retuvieron por la fuerza.
Simultáneamente, en la avenida Arce, un reportero de Gigavisión resultó herido tras recibir una pedrada lanzada por maestros rurales, quienes arremetieron contra la prensa para evitar que se registraran los daños causados a edificios ministeriales.
La hostilidad se extendió a los trabajadores de medios digitales; a uno de ellos lo agredieron físicamente, mientras que a un camarógrafo le arrebataron su equipo de trabajo, hechos que quedaron registrados en videos captados por vecinos desde sus domicilios.
La vulnerabilidad de los comunicadores se acentuó debido a que el grueso del contingente policial se encontraba concentrado en el resguardo de la plaza Murillo, dejando otros puntos de la ciudad con mínima protección. Los manifestantes utilizaron la violencia para expulsar a los medios de comunicación, intensificando una tendencia de amedrentamiento que ha sido constante desde el inicio de los conflictos el pasado lunes.
Pese a las garantías solicitadas por las asociaciones de prensa, la jornada de este jueves se ha consolidado como la más peligrosa para el ejercicio periodístico en lo que va de la crisis social.





