El representante de los Panificadores Independientes, Severo Calle, ha instado hoy al Gobierno boliviano a eliminar la subvención estatal a la harina y otros insumos clave para la elaboración del pan. Calle argumentó que la política de subsidios solo beneficia a una minoría, creando condiciones de competencia desleal y opacidad en el mercado.
Asimismo, el dirigente denunció que, de los aproximadamente 10.000 panificadores que operan en el país, solo 2.000 se benefician de la política de insumos subvencionados.
“Estamos pidiendo que se levante la subvención para así trabajar en igualdad de condiciones todos los panificadores, sean independientes o federados. Ese es nuestro pedido, que se levante la subvención”, declaró Calle a los periodistas.
Calle cuestionó duramente a los panificadores federados que, a pesar de recibir harina, azúcar, manteca y levadura a “precio regalado”, pretenden incrementar el precio del pan de Bs 0,50 a Bs 1,00, lo que impactaría negativamente el bolsillo de la población. Según su cálculo, con el beneficio estatal, el precio justo del pan debería ser de «cinco unidades por Bs 1,00».
El sector independiente aseguró que ellos han logrado subsistir sin ayuda estatal, comprando la harina en el mercado abierto, donde el costo del quintal se ha estabilizado entre Bs 280 y Bs 300. «Todo este año hemos trabajado con los precios de la calle… y tranquilamente estamos con los precios establecidos trabajando», afirmó Calle.
La demanda del sector independiente se suma a la reciente crisis de escasez de pan en La Paz y a la intervención de la estatal EMAPA por presuntos actos de corrupción, empresa encargada de gestionar la distribución de los insumos subsidiados.





