La ministra de Educación, Beatriz García, y la dirigencia del magisterio urbano y rural acordaron establecer una agenda de trabajo urgente para abordar la “crítica situación” del sistema educativo en Bolivia.
Al finalizar la primera reunión, García destacó el “diálogo constructivo” y la coincidencia en las preocupaciones. El acuerdo perfila un compromiso con la reforma estructural del sector.
Según un boletín institucional, la agenda acordada para las próximas tres semanas incluye una serie de compromisos de alto impacto:
- Rediseño curricular: Avanzar con urgencia en el rediseño del plan curricular.
- Marco Legal: Revisar la Ley de Educación Avelino Siñani-Elizardo Pérez (Ley 070).
- Gestión: Eliminar la burocracia innecesaria y desmantelar la red de corrupción denunciada en el sector.
- Presupuesto: Garantizar un manejo eficiente del presupuesto educativo.
La autoridad sostuvo que el propósito inicial era conocer las preocupaciones y expectativas de ambos sectores para coordinar soluciones que permitan al sistema educativo salir de su estancamiento actual. Ambas partes reconocieron la necesidad de trabajar conjuntamente para superar la crisis de la calidad educativa.





