En un gesto que pretende fortalecer los valores de unidad y esperanza, el presidente Rodrigo Paz confirmó su participación en las principales celebraciones de Semana Santa. El mandatario acompañará a la población boliviana en las jornadas de oración, procesiones y ritos litúrgicos que caracterizan estas fechas de alto significado espiritual.
Tras una semana de intensas definiciones políticas, económicas y deportivas, la presencia del jefe de Estado en los templos tradicionales del país marca un paréntesis de reflexión, sumándose a los miles de fieles que congregan su fe en el misterio de la pasión y resurrección.
La agenda del mandatario se desarrollará en diversos espacios tradicionales de culto, donde participará de las prácticas propias del calendario cristiano, como la visita a los siete templos y las procesiones del Viernes Santo.
Según fuentes oficiales, la intención de Paz es acompañar a las familias bolivianas en un ambiente de serenidad, destacando el sacrificio y el amor como ejes conductores de la convivencia nacional.
Esta participación ocurre en un contexto donde el Gobierno ha decretado horario continuo para hoy y feriado nacional para mañana, facilitando que tanto autoridades como ciudadanos se vuelquen a los centros de oración.





