El presidente Rodrigo Paz tomó juramento a Christian Morales como el nuevo ministro de Economía y Finanzas Públicas. Durante el acto de posesión, el mandatario encomendó a la flamante autoridad la tarea prioritaria de preservar la estabilidad macroeconómica y el sistema financiero, acelerar las reformas legales para la atracción de inversiones internacionales e implementar el denominado plan «50-50» para descentralizar los recursos y profundizar las autonomías subnacionales.
El Presidente destacó el perfil técnico de Morales y enfatizó que la conducción económica actual responde a criterios pragmáticos e intereses nacionales, aparte de condicionamientos ideológicos. Paz subrayó entre los logros de su gestión la estabilidad en el mercado cambiario, la solvencia bancaria y la autonomía del Banco Central de Bolivia (BCB).
Asimismo, reveló que el Ejecutivo mantiene negociaciones avanzadas con organismos multilaterales para captar un paquete de financiamiento e inversión de entre 7.000 y 10.000 millones de dólares, confiando en que la Asamblea Legislativa viabilice a la brevedad el proyecto de Ley de Inversiones enviado para su tratamiento.
Uno de los ejes centrales del mandato entregado a Morales consiste en estructurar la filosofía del «50-50», propuesta con la que el Gobierno busca redistribuir los ingresos fiscales para dotar de mayor autonomía financiera a gobernaciones, municipios y universidades públicas. Paz instó al ministro a establecer mesas de coordinación directa con las autoridades subnacionales de los nueve departamentos para consolidar una descentralización sostenible que reduzca la dependencia del nivel central.
Durante el acto, el mandatario también reconoció la calidad humana de Morales al referirse al compromiso familiar asumido para tomar las riendas de la economía del país.





