A través de un mensaje difundido en redes sociales, el presidente Rodrigo Paz se pronunció sobre el polémico caso judicial que rodea al estratega argentino Fernando Cerimedo y los señalamientos vertidos contra su círculo familiar.
El primer mandatario aclaró que, si bien el consultor fue contactado para sumarse al equipo de la segunda vuelta electoral y colaboró al inicio de la gestión gubernamental, jamás contó con un contrato formal ni con la autorización explícita para representar a la Presidencia, al Gobierno o a su familia.
El mandatario detalló la cronología de la relación con el consultor, explicando que Cerimedo llegó al país inicialmente para asesorar a otros frentes políticos y que tras el triunfo oficialista en primera vuelta se entabló contacto con él dada su trayectoria internacional.
No obstante, Paz justificó la ausencia de un vínculo contractual formal señalando que la presencia discontinua del estratega en Bolivia no se ajustaba a las necesidades operativas de la administración. “Jamás tuvo la autorización de representar a este boliviano, a la Presidencia, al Gobierno o a mi familia. Las representaciones institucionales se hacen a través de mandatos formales; no existen asesores principales con esa atribución”, enfatizó.
En la segunda parte de su alocución, la primera autoridad del Estado salió al paso de los cuestionamientos formulados contra su entorno íntimo, los cuales surgieron tras las declaraciones de la abogada Nadia Beller. El Presidente defendió su trayectoria en el servicio público y la solidez de sus valores cristianos y familiares, construidos junto a su esposa y sus cuatro hijos.
Además, rechazó enérgicamente las versiones que buscan mellara su honra y exigió sustentar las acusaciones en el marco del debido proceso penal.
“Soy el primero en defender la transparencia de las investigaciones. No sobre escándalos, sino sobre pruebas: el escándalo no es una prueba”, concluyó.





