El presidente Rodrigo Paz manifestó que la redistribución de recursos fiscales bajo la fórmula del «50/50» no consistirá en un simple traspaso directo de dinero del nivel central hacia las regiones, sino que demandará una profunda reestructuración y modernización del aparato estatal.
Durante una entrevista concedida este viernes a Radio Panamericana, el jefe de Estado convocó a los nueve gobernadores del país a un encuentro técnico de alto nivel que se llevará a cabo el próximo 5 de agosto en la ciudad de Sucre. Además, condicionó la viabilidad del nuevo pacto fiscal a que las alcaldías y gobernaciones demuestren eficiencia administrativa, advirtiendo que la descentralización de fondos también implicará asumir la responsabilidad compartida de las obligaciones y deudas del Estado.
Paz enfatizó que el debate del 5 de agosto con los gobernadores —que posteriormente se replicará con los alcaldes del país— debe abordar la verdadera dimensión de este cambio de paradigma fiscal.
«No es repartir plata, porque si no también te voy a repartir deuda», sentenció el mandatario, remarcando que el objetivo final es edificar un nuevo modelo de gestión pública donde los tres niveles del Estado optimicen sus presupuestos y eliminen el gasto burocrático superfluo.
Además, el primer mandatario propuso la necesidad de articular una alianza política y regional sólida entre las autoridades subnacionales y sus respectivas brigadas parlamentarias en la Asamblea Legislativa. Según la visión del Ejecutivo, esta cohesión territorial es indispensable para destrabar el tratamiento de leyes estratégicas de reactivación económica vinculadas a sectores clave como hidrocarburos, minería, seguridad jurídica, atracción de inversiones y turismo.
Por último, Paz instó a los líderes regionales a deponer las actitudes de confrontación partidaria para transformar estos proyectos normativos en verdaderas herramientas de desarrollo.





