La selección Argentina se clasificó este miércoles a la final de la Copa del Mundo de la FIFA tras derrotar por 2-1 a su ya clásico rival, Inglaterra, en la segunda semifinal disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Justo cuarenta años después de la histórica hazaña de Diego Armando Maradona en México 86, la Albiceleste revivió la mística de su camiseta azul alterna al revertir un marcador adverso en el segundo tiempo.
Los ingleses se adelantaron en el marcador con un tanto de Anthony Gordon a los 10 minutos del complemento, pero la reacción del vigente campeón no se hizo esperar: un zapatazo de Enzo Fernández devolvió las tablas al marcador y un certero cabezazo de Lautaro Martínez, saliendo desde el banquillo, selló la remontada definitiva que deposita a los sudamericanos en la gran final del próximo domingo.
El duelo de semifinales reeditó una de las rivalidades más intensas y simbólicas del balompié internacional, marcada por un primer tiempo de alta fricción táctica donde las líneas defensivas neutralizaron toda opción clara de peligro.

Sin embargo, las emociones estallaron en la segunda mitad cuando Gordon rompió el cerrojo tras capitalizar un contragolpe fulminante que dejó sin opciones al guardameta Emiliano «Dibu» Martínez. Con el marcador en contra, el seleccionador Lionel Scaloni reorganizó sus filas y adelantó la presión en territorio inglés, permitiendo que Enzo Fernández apareciera libre al borde del área grande para desenfundar un derechazo inalcanzable para el portero británico.
Con el empate y la inyección anímica a su favor, la jerarquía de Lionel Messi volvió a ser determinante en la distribución ofensiva. A pocos minutos de la conclusión del tiempo reglamentario, una combinación rápida por la banda decantó en un centro preciso al corazón del área chica, donde Lautaro Martínez le ganó la posición a los centrales ingleses para conectar un frentazo seco que desató la algarabía en las tribunas colmadas de simpatizantes argentinos. En el tramo final, la solvencia defensiva liderada por el «Dibu» Martínez bajo los tres palos desactivó las desesperadas arremetidas de los tres leones.
El triunfo de la escuadra argentina guarda paralelismos casi cinematográficos con el recordado 2-1 del 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca, cuando Maradona inmortalizó «La Mano de Dios» y el «Gol del Siglo». En esta oportunidad, en pleno Mundial de Norteamérica 2026, la Albiceleste no requirió de la «zurda inmortal», pero demostró la vigencia de su columna vertebral de Qatar 2022. La clasificación de Argentina establece el escenario para un choque de colosos en la final del torneo, donde medirá fuerzas contra la renovada selección de España, que viene de eliminar con la misma solvencia a Francia.





