The Strongest cumplió en casa, aunque sin margen para la tranquilidad. Con dos penales como vía de gol, el Tigre venció 2-1 a Deportivo Táchira la noche de ayer martes en el estadio Hernando Siles, por la ida de la Fase 1 de la Copa Libertadores. La ventaja es mínima y la definición quedó abierta para la revancha del 10 de febrero en San Cristóbal.
El primer tiempo dejó más dudas que certezas para el local. Si bien The Strongest tuvo la posesión, le costó profundidad y sufrió con los contragolpes venezolanos. Táchira avisó temprano: Jonathan Bustos probó de media distancia y Jesús Camargo respondió; luego Adalberto Peñaranda desperdició una ocasión inmejorable tras eludir defensores y definir mal ante Rodrigo Banegas. Más tarde, Delvin Alfonson volvió a quedar mano a mano y el arquero atigrado evitó la caída. El Tigre incluso festejó a medias a los 40’, pero el VAR anuló el tanto de Adrián Estacio por una mano previa de Jaime Arrascaita.










En el complemento, el partido se destrabó desde los doce pasos. A los 52’, una infracción sobre Carlos Ventura derivó en penal que Arrascaita transformó en el 1-0. Lejos de liquidar el trámite, el local cedió iniciativa y pagó caro una distracción a balón parado: Carlos Calzadilla igualó a los 62’ tras un tiro de esquina.
El cierre fue de tensión. Estacio provocó un segundo penal; Arrascaita falló el primer intento, pero el VAR ordenó repetir por invasión. Esta vez, Víctor Ábrego no perdonó y marcó el 2-1 a los 81’. En los minutos finales, The Strongest buscó ampliar —Camargo sostuvo a la visita y un remate dio en el travesaño—, pero el marcador no se movió.
El resultado mantiene el invicto atigrado ante equipos venezolanos en La Paz por Libertadores, aunque deja una advertencia: la diferencia es corta y el viaje a San Cristóbal exigirá máxima concentración. Con un gol de renta, el Tigre deberá confirmar la clasificación lejos de casa.
(04-02-2026)





